No el aprendizaje alcanza un cambio en la conducta del ser humano es un proceso de descubrimientos de significados personales sobre la realidad que se percibe. En consecuencia las tendencias de la educación varían de acuerdo con las necesidades de la sociedad.
En la actualidad los desafíos de la educación en el siglo XXI han generado innovaciones en la investigación educativa. La enseñanza de conocimientos de forma mecánica y repetitiva ha quedado en el pasado y bajo las condiciones del mundo actual, se promueve una educación para favorecer el acceso, la aplicación y la contextualización del conocimiento, acorde con los retos que nos demandan las sociedades contemporáneas.
Según Vargas la nueva exigencia educativa es desarrollar competencias y hacerlo a partir de aprendizajes significativos y situados, el enfoque basado en competencias es una alternativa educativa más que permite retar el ingenio, la creatividad y el pensamiento crítico, se intenta abrir una ventana a la reflexión de la que ocurre en el mundo actual y obliga a generar nuevos saberes que intenten transformar nuestra realidad.
Algunas ideas centrales de este enfoque se resumen en cuestiones como la de aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a ser. El enfoque por competencias no tiene nada que ver con la competitividad, sino que es un concepto holístico de la educación, que abarca la puesta en práctica conjunta e interrelacionada de conocimientos, habilidades, actitudes y valores para la resolución de problemas específicos de la vida personal, pública y laboral.
Para Piaget y Ausbel teóricos constructivistas las competencias son cognitivas enfocadas en el aprendizaje significativo en el individuo.
En el mundo académico por lo general se tiene la idea de que el aprendizaje significa fundamentalmente que el estudiante incorpora a su acervo personal unos nuevos contenidos, poco importa la dinámica propia del ser humano en el proceso de autoconstrucción de sí mismo.
Para Piaget el aprendizaje se organiza en el proceso de adaptación, con la asimilación y acomodación. El individuo pone en juego sus saberes cuando manipula el objeto de conocimiento y se lleva a cabo un equilibrio y desequilibrio para llegar nuevamente a un equilibrio, reestructurando el conocimiento.
Ausubel también ofrece otra manera de entender la noción del aprendizaje significativo: el aprendizaje de carácter significativo depende, en primer lugar, de relacionar material nuevo y significativo con ideas pertinentes de la estructura cognitiva del estudiante.
Los aprendizajes deben de ser coherentes con las situaciones que vive el estudiante, aspectos reales e interesantes, ubicando los procesos de enseñanza aprendizaje de un cierto contenido dentro de aquellas realidades que permite la acción, y se desarrollan competencias. Entendiendo que más que simples contenidos, es necesario despertar el interés y forma de aprender de cada ser humano, así como movilizar y construir un escenario en el proceso de aprendizaje.
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